Alfonso Acosta
Nacido justo a la mitad de la década de los sesenta, fui demasiado joven para estar en Woodstock y demasiado viejo para apreciar a Nirvana y el Grunge, por lo que terminé vendiendole mi alma musical al Heavy Metal y el Rock & Roll.
Tardío y casi accidental practicante del Budismo, trato de vivir la vida ayudando si es posible y si no por lo menos evitando dañar a los demás.
Cuando no estoy conectado a la red casi siempre me encuentro escribiendo código que escandalizaría a muchos programadores (el último que intentó corregirlo ahora vive en una celda acolchada, babea mucho y no le permiten acercarse a nada que tenga filo).
Siempre que puedo intento pasar el mayor tiempo posible conviviendo con mi esposa, nuestros tres gatos y nuestro ‘perro en condominio’ (no pregunten, es una larga historia).
猫の目










